NOTA DE L" AUTOR:

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( Texte inspirat en el llibre: “Contes per a nens i nenes politicament correctes”, de James Finn Garner, traducció de Quim Monzó i Maria Roura, Editorial Quaderns Crema )

The Psycho Hamster .


dilluns, 7 de maig de 2007

EL PEATÓN CHOCÓ CONTRA MI COCHE ........

El que segueix es un “deja vu” , que ha circulat per alguns despatxos i desencadenat grans riallades als seus lectors. Es un compendi de les disbaratades frases i declaracions fetes en formularis o partes d’ assegurances d’ accidents on els conductors intentaven resumir amb el mínim de paraules possibles l’ accident en que havien estat embolicats.
Els exemples d’ aquesta escriptura defectuosa, fruit de situacions amb un clima emocionalment carregat de dramatisme en alguns casos, dona lloc a expressions literàries poètiques, esperpèntiques, absurdes i sobretot, divertides…..
Després ens queixarem del carnet per punts...
Presumptament aparegut en EL PAÍS, Febrer del 93.

Salut,

El peatón chocó contra mi coche y se metió debajo

"El tío estaba por toda la calle y tuve que hacer algunas maniobras bruscas antes de atropellarle". Descifrar las declaraciones de algunos automovilistas involucrados en un accidente de tráfico obliga muchas veces a los jueces a efectuar verdaderos ejercicios de interpretación. Después de un siniestro, los implicados resumen ante el juez - se les pide que lo más escuetamente posible - lo ocurrido. El nerviosismo y el apasionamiento por exculparse del presunto infractor originan a veces relatos esperpenticos. Un funcionario judicial de la plaza de Castilla ha compendiado algunos de ellos. Por los juzgados corren las fotocopias con los casos mas divertidos.

Peatones Peligrosos
"Estaba convencido de que el vejete, explicaba un conductor, no llegaría nunca al otro lado de la calzada cuando le atropellé". Algunos automovilistas, guiados por un irrefrenable animo de autoexculpación, como el anterior y el siguiente, pierden por completo la objetividad a la hora de describir el siniestro: "El peatón no sabia en que dirección correr, asi que le pasé por encima".
En el siguiente caso, el declarante deja entrever que el peatón no le dio otra opción que arrollarle : "El peatón chocó contra mi coche y se metió debajo".
Otros conductores revelan que atropellaron al peaton para evitar un mal mayor: "Para evitar chocar con el parachoques del coche de delante", narra el presunto infractor, "atropellé al peaton".

Hechos Imposibles
Algunos no encuentran una explicacion racional al suceso y se amparan ante el juez en fenomenos paranormales. Como el siguiente: "un coche invisible que salió de la nada me dio un golpe y desapareció".
Dice otro en su declaracion: "Llevaba 40 años conduciendo cuando me dormí al volante". Normal. Yo también me hubiera dormido.
"Cuando llegué al cruce aparecio de pronto una señal donde nunca habia habido un stop antes y no pude parar a tiempo".
"Habia estado todo el día comprando plantas", detalla otro afectado (¿serían alucinógenas?), "y cuando llegue al cruce, un arbusto surgió de pronto oscureciendo mi vision y no pude ver el coche que venía".
Los hay tambien que les cuesta comprender que paso exactamente. Cuenta uno: "Volviendo al hogar me meti en la casa que no es y choqué contra el árbol que no tengo".
En un caso, el automovilista inmiscuye a la madre de su esposa, que le acompañaba en el viaje, en el accidente: "Saqué el coche del arcén, miré a mi suegra y me fui de cabeza al terraplen".

Postes Moviles
El siguiente atribuye la distraccion a un insecto: "Tratando de matar una mosca, choque contra el poste de telefonos".
Según otro afectado fue un poste de telefonos la causa de su siniestro: "el poste se estaba acercando y, cuando maniobré para salirme de su camino, choque de frente".

Choques inevitables
No faltan tampoco los relatos en los que el automovilista dice haber sido víctima del otro vehiculo: "Choqué contra un camion estacionado que venia en dirección contraria"; otro: "Un camión retrocedió a traves de mi parabrisas y le dio a mi mujer en la cara". Otro conductor remata: "El otro coche choco con el mío, sin previo aviso de sus intenciones".

Después del accidente
"Le dije al policia que no estaba herido, pero cuando me quite el sombrero", evoca un afectado, "descubrí que tenia fractura de craneo".
El siguiente automovilista describe las circunstancias posteriores al accidente que padecio: "Cuando el coche abandonó la calzada, sali despedido; mas tarde", recuerda, "me encontraron en un hoyo unas vacas sueltas".
Otro conductor da por sentado la involuntariedad que precedio al siniestro: "Mi coche estaba correctamente aparcado cuando, retrocediendo, le dio al otro coche".
Mas casos: "Creía que el cristal de la ventanilla estaba bajado, pero me di cuenta de que estaba subido cuando saque la cabeza a traves de ella".
Hay tambien declarantes que recuerdan el aspecto del, segun ellos, responsable del suceso: "La causa indirecta del accidente fue un tipo bajito en un coche pequeño, con una boca muy grande".
Otro describe con precision el sufrimiento de la victima: "Vi una cara triste moviéndose lentamente cuando el señor mayor reboto en el techo de mi coche".

Afegit d' un altre article:
El choque por una necesidad
Uno de los relatos sobre accidentes que mas carcajadas ha despertado entre abogados y empleados de algunas compañías de seguros es el siguiente:
Sucedió que un automovilista detuvo el coche en la arcén y, apremiado por sus necesidades fisiológicas, se ocultó en unos arbustos muy próximos a la vía. Mientras tanto, un camión de gran tonelaje, que viajaba en la misma dirección, embistió por detrás a su coche.
Días después, este hombre se dirigió por escrito a su compañía de seguros y, mas o menos, describió así los pormenores del siniestro, según recuerda el abogado de una importante aseguradora: "Circulando normalmente por la carretera con mi automóvil me entraron ganas de ir de cuerpo, por lo que frené el vehículo en el arcén y me fui a hacerlo a unos matorrales cercanos, y cuando estaba con los pantalones bajados", explicaba, "vino el contrario y me dio por detrás con el basculante" (del camión).

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